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27 julio 2010

LA QUINIELA DE LA VIDA - Micro.




El transistor grito gol, fue lo último que escuchó, su corazón no lo pudo resistir, era el último partido de la jornada, el último minuto del partido y el único pronóstico que le quedaba por acertar para dar con un pleno al quince que le supondría un montón de millones de euros. Murió con una sonrisa en los labios sin llegar a escuchar que el comentarista del partido anunciaba que el gol había sido anulado.

16 comentarios:

Jose Zúñiga dijo...

Si es que a quien le toca, le toca.

marichuy dijo...

Y sí, creo que murió feliz.

Un abrazo

Ío dijo...

ayyyyyyyyyyy pobre hombre¡¡¡¡¡¡ al final murió por nada, pero feliz; bueno, al menos acertó catorce, algun eurillo podría haberse llevado a los bolsillos.
Murió feliz, eso es muy importante.
Besos, Emilio

Ío

SOYPKS dijo...

Ayyyy Dios que pena con este pobre hombre, que murió feliz creyendose rico. Un abrazo a la distancia.

fiaris dijo...

Venimos con fecha de vencimiento mi amigo,saludos .

Primavera en Otoño dijo...

JOPER toda la vida esperando hacerse rico y se muere bueno se fue al otro mundo con una gran sonrisa..pero que pena verdad...y ahora la pregunta del millon...ese dinero se lo queda el estado o lo repartimos para todos nosotros eh..ja ja ja
Primavera

campoazul dijo...

¡¡Pobre hombre!! Si es que no se puede ser tan ser sensible, sufrir del corazón y ser jugador, todo junto es un peligro como acabas de relatar.

Besitos.

alma máter dijo...

¡¡Toma ya!!!... si es que, ¡¡qué malito es anticiparse a las cosaaaassss!!!!!

Por lo menos murio sonriendo...

Un besote!!!!

Mayte dijo...

A veces és mejor, no saber el final de la historia, para morir con una sonrisa.

Pluma Roja dijo...

Ufff, que triste final.

Saludos cordiales,

Poetiza dijo...

Al menos murio feliz. Besos, cuidate Emilio.

ANTONIO MARSET dijo...

Predestinado. Un abrazo

Ut dijo...

Qué putada! no somos nadie...je,je

Un abrazo

UT

anjali dijo...

Bueno, una vez muerto, que más le da!
Cuando dejamos de respirar, los asuntos de la vida, dejan de tener importancia. Seguramente le tendría igual todo lo que viniera a pasar en este mundo y lo gilipolla que había sido, por haberse muerto por una fruslería como lo de la quiniela.
Un abrazo.

Poetiza dijo...

Emilio, paso a dejarte un beso amigo, cuidate mucho.

ramoneti dijo...

La verdad que tuvo muy mala suerte ,pero cómo no sabemos cuando vamos a morir tenemos que ser felices con lo que tenemos y vivir el dí a día Emilio un abrazo muy fuerte