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22 noviembre 2009

DEL HIDALGO DON MONTALVO






Tan famoso hidalgo
no había otro en toda Castilla.
Era conocido por salvar damas apuradas
y castigar malhechores sanguinarios.

Acompañaba a Don Montalvo
Su fiel escudero Indalecio,
Siempre salvándole espaldas,
Le tiene un gran aprecio.

El caso fue,
que en aquellos días,
dio por pasarse por esas tierras
el villano Malandrín,
de correrías conocidas,
por los muertos en sus manos,
decían que más de mil.

No podía dejarlo en vano...
Pero tendría que esperar,
Para poder meterle mano
Y poder actuar.

No tardó en llegar la noticia
Malandrín había deshonrado una dama
Que iba para monja ella...
La pura y casta Doña Ana.

Echó fuego Don Montalvo,
Tomó su espada
y con Indalecio hizo el camino
Que distaba de la posada
donde se hospedaba el villano.

Llegó al alba el hidalgo
Toda la noche cabalgando
Cansado estaba Don Montalvo
Malandrín le estaba esperando.

Pero qué pasó a Don Montalvo
El gallardo y gran hidalgo...

No podía ni creerlo
Le ocurrió nada más verlo

Su belleza era tal
Que no podía pelear...

Prendado había quedado
De sus encantos,
De su porte,
De su guapura.

No podía ya matarle
Necesitaba... si, enamorarle.

El villano sonreía
Ya del todo sabía
Lo que al caballero le ocurría.
Rió fuerte... con picardía.

A qué ha venido usted caballero
No vendría a matarme.
Con su porte, su hombría...
Y ahora quiere ligarme.

Don Montalvo, avergonzado
Bajó su cara, lloraba
Malandrín la tomó e izó
Vio sus ojos y se cautivó
Y después de besar su boca
De esta manera le habló.

Vayámonos juntos... amado
Que ésto aún está mal visto
Y no desconfíe de mí
Que desde que le vi
Me dejó también prendado.

Y huyeron juntos los dos
Lejos de Castilla y de España
Y fueron de luna de miel
A las bellas Islas Canarias.

Y qué fue del fiel Indalecio
Escudero del hidalgo...
Pues que casó con Doña Ana,
Sí, sí, la pura y casta Ana,
Que olvidó de vestir los hábitos
Y se conformó con el escudero
Ya que no pudo conseguir al hidalgo
Aun habiendo metido aquel cuento
Para que viniera a salvarla.

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12 comentarios:

Fabia dijo...

Qué bueno Emilio, en la época de Quijotes y juglares seguro que te habrian censurado, jeje. Besinos.

Paco Alonso dijo...

Excelente historia amigo la que nos acercas.
Es un placer compartir tu espacio.
Calido abrazo.

pluvisca dijo...

JAJAJAJAJ, ¡¡¡me encanta!!!

Aqui todos consiguen su objentivo, es que me imagino la cara de la pobre Ana cuando se entera que su caballero se va con Malandrin jajajaja

Buenísimo Emilio

Feliz domingo!!!

Miguel Ángel dijo...

Si es que cuando Malandrín te hace ojitos y te pone la boquita de piñón es dificil resistirse. Hay que ver la de malandrines que habrá en esta vida y que consiguen cambiar de acera a Montalvos, juas juas juas.

Un Colibrí Viajero dijo...

Poeta, me dejas fascinada con tu versr, es como transportarnos a esa epoca que tanto consumo en libros y novelas, gracias por compartirlo y por el arte que despliegas en cada palabra, un cálido abrazo y mis humildes felicitaciones.

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Deslumbrante lo que escribiste Emilio. Es mucho más que una poesía. Demasiado más. Pasaste una raya, y eso me encanta.
Cariños!

Fete dijo...

Toda noche cablagando el tal Don Montalbo ... Debio que darse destrozado, jajaaja pobre que pena me da.

Jaaaaajaaaaa


Saludos y abrazos

Reflexiones de Emibel dijo...

... Te superaste.....felicidades!!
Y una manera natural de expresar el amor y pasión entre dos hombres, como debe ser. Ya es hora de que en el siglo que vivimos deje de llamarnos la atención las relaciones homosexuales,tanto de hombres como de mujeres.
Me cabrean "in extremis" expresiones como "salir del armario" ó "de la acera de enfrente", "carne ó pescado"....grrrrrrrrrrrrrrr!!! Señores, señoras....evolucionemos!
Hace poco leí un maravilloso post de una maravillosa persona que se confesaba lesbiana y yo pensé y escribí que lo veía innecesario y me veía en la obigación de hacer mi propia confesión de heterosexual.
Ufffff que me alargo demasiado!! Emilio, original, bonito, natural tu poema y tu grito.
Besos, amor! Sigues sorprendiéndome....

emilio dijo...

Fabia... y hoy no hay censura??? por desgracia aún queda gente que (quiero entender) no lo entienden... peor pa ellos, leches... gracias por tu comentario.

Paco Alonso... desde luego mi espacio es tuyo y de todo el que quiera asomarse a él, gracias por tu comentario.

Pluvisca... ainsss si yo te contara de la Ana esa... creo que ya tiene 2 niños de su Indalecio y sigue enamorada. Gracias por tu comentario y feliz lunes.

Miguel Angel, es una historia pícara y con deseos de no discriminación... y sí, que conozco yo también al Malandrín y esta cañón.. jajaj. gracias por tu comentario.

Colibrí viajero... gracias por tus palabras, aunque creo que desmedidas animan a seguir en esto.

Sol... sí pasé la raya, era mi intención, es cuestión de opiniones de todos modos que respeto aunque no sean respetables... Gracias por tu comentario.

Fete... joío que eres.. mira que darte pena el Hidalgo con el frio que tenemos aquí y él en Canarias... Gracias por comentarme mañico.

Emibel... ainssss... mi niña... aqui lo digo ala... te quiero!!! no me ensalces tanto cielico, que es mu normal mi estilo, lo hago sólo por diversión y la verdad es que me divierto. Muacksssss gordos.

ramoneti dijo...

Bonita historia Emilio hace unos años te la hubieran censurado sin embargo hoy la vemos cómo normal y ya no nos escandalizamos,mira sin ir más lejos ayer Domingo salía de tomar un café del bar dónde voy habitualmente y a unos metros pasé por la puerta de un bar y vi salir a dos hombres jóvenes, y cual fue mi sorpresa ..se detuvieron unos metros delante de mí y empezaron en plena calle a besarse pero besos de tornillo les miré y seguí mi camino y ellos tan felices en fin son otros tiempos un abrazo

estoy_viva dijo...

Me quede alucinando con tal hidalgo poeta que nos salio Don Emilio, vuestra merced podra disponer de hacernos deleitar con esta prosa ...
con cariño
Mari

emilio dijo...

Ramoneti... me encanta, son tiempos de libertad... tiempos de esperanza, felizmente.

Mari... doncella, gracias por tu doble comentario... tu si que prosas bien, sin duda en vuestro castillo la felicidad reina sin tener que luchar contra villanos ni dragones humeantes. Un abrazo amiga.